castillo de chambord

Haciendo camino por el Valle del Loira

Por Jessica Castro Martínez

Photo by Dorian Mongel

Si estás planeado pasar unos días en el maravilloso Valle del Loira, estoy segura de que te encuentras en el predicamento de qué castillos visitar, y efectivamente lo es, ya que resulta muy complicado elegir entre los 22 castillos y sitios emblemáticos de este valle, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En ocasiones creemos que por la cercanía entre cada castillo es buena idea hacer más de dos visitas por día, en algunos casos no es tan recomendable, ya que visitar los castillos no implica únicamente recorrer el interior los edificios históricos, hay mucho más que hacer como: visitar los majestuosos jardines que generalmente rodean los castillos, disfrutar de la gastronomía local que sin duda, es una experiencia obligatoria en cada sitio.

Es por ello por lo que enlisto los tres Castillos Imperdibles del Valle del Loira

 

1.Castillo de Blois

 

 

castillo de blois francia

Castillo de Blois

 

Este castillo construido sobre un promontorio rocoso, antigua fortaleza medieval y capital real en el reinado de Luis XII, alojó a 7 reyes y 10 reinas de Francia.

En el reinado de Luis XII el castillo vio sus primeras renovaciones dejando atrás el estilo gótico y dando paso a las nuevas influencias italianas.

Francisco I de Francia, el cual es recordado por la gran cantidad de proyectos de edificación que realizó durante su reinado, asentó las bases de la influencia del Primer Renacimiento Francés al cual debemos la elegancia de la fachada, inspirada por el vaticano.

Este castillo fue testigo de importantes acontecimientos de la historia de Francia, entre uno de los más importantes fue el asesinato del conde de Guisa, líder de las facciones católicas en las guerras de religión contra los protestantes en Francia.

El rey Enrique III, temeroso del poder que había adquirido en los últimos tiempos, le prohibió la entrada a París. Éste le convocó en Blois para los Estados Generales (una asamblea extraordinaria que reunía a miembros del clero, representantes de cada estamento y la nobleza), allí le mandó asesinar el 23 de diciembre de 1588.

Catalina de Medici, Reina consorte de Francia por su matrimonio con Enrique II, madre de tres reyes de Francia (Fracisco II, Carlos IX y Enrique III), vivió sus últimos días en Blois, celebrando diversas negociaciones de las Guerras de Religión.

Blois no se reduce a la visita del castillo, hay muchas actividades para realizar en esta pintoresca ciudad, que puedes recorrer a pie o calesa (carruaje tirado por caballos percherones) Si eres amante de los animales seguramente no harás un paseo montado en ellos, pero podrás admirar a esos hermosos e imponentes animales.

 

Horarios: Lu-Do 9:00 a 18:00 hrs

Tarifas:   Desde 12€ hasta 16€ p/pers (incluyendo audio guía)

Dirección: Place du Château, 41000, Blois, France

http://www.chateaudeblois.fr

 

 

2. Castillo de Chenonceau

 

castillo chenonceaux valle del loira

Castillo Chenonceaux

 

Esta construcción renacentista se alza sobre las aguas del rio Cher, su deslumbrante blancura y las curvas de sus torres son una indiscutible referencia del Renacimiento Francés en las diferentes etapas de construcción; cada proyecto fue liderado por una ininterrumpida sucesión de damas que construyeron y embellecieron este castillo.

En 1535 Francisco I añadió Chenonceau a las propiedades de la corona; años más tarde, Diana de Poitiers, favorita del rey Enrique II (hijo de Francisco I) llegó a Chenonceau y empezó con los primeros trabajos de renovación y embellecimiento del castillo, fue en esta etapa donde se construyó el puente sobre el rio Cher.

Esta propiedad fue constante disputa entre el rey Enrique II y su esposa Catalina de Medici, quien nunca le perdonó al rey haberle regalado el castillo a su amante en lugar de a ella. A la muerte de Enrique II en 1559, Catalina de Medici desalojó de inmediato a su rival y comenzó una nueva etapa de renovación, construyendo las dos hermosas galerías que hoy podemos admirar sobre el Cher y un magnífico jardín en la parte posterior del castillo, nombrado tras ella.

En esta época el castillo albergó a reyes y reinas de Francia como: Francisco II y su esposa Maria, reina de Escocia, Carlos IX y diversas personalidades de la nobleza de la época, numerosos bailes y recepciones se daban sitio en las galerías del castillo en el verano, la mejor época para disfrutar de la belleza de este lugar.

Años más tarde, Catalina legaría el castillo a la viuda de su hijo, el rey Enrique III. En su visita podrán atender a un espectáculo sombrío y fúnebre al entrar a los aposentos de Luisa de Lorena, quien mandó revestir su habitación completamente de negro. De piso a techo, la habitación está envuelta en luto.

En el siglo XVIII Louise Dupin abrió las puertas de Chenonceau a filósofos y eruditos del Siglo de las Luces como Jean-Jacques Rousseau, quien pasó una temporada en el castillo, plasmando escenas de este apacible lugar en su obra.

Durante la Primera Guerra Mundial, las galerías del castillo fueron habilitadas como hospital militar, albergando más de una centena de camas y una sala de operaciones equipada con una de las primeras máquinas de rayos x en el mundo. Más de 2,000 soldados fueron atendidos en este hospital hasta el 31 de Diciembre de 1918.

Después de visitar el Castillo es imprescindible recorrer alguno de los jardines (Jardín de Diane de Poitiers, Jardín de Catalina de Medici, Jardín Verde), el laberinto, el jardín de flores o el taller floral.

jardín catalina de medici

Jardín Catalina Medici

Un maravilloso encuentro con la naturaleza, la calma y serenidad del río y la majestuosidad del Castillo convierten a Chenonceau en una visita ineludible en el Valle del Loira.

 

Horarios: Lu-Do 9:00 a 19:00 hrs

Tarifas:   Desde 14€ hasta 18€ p/pers (incluyendo audio guía)

Dirección: 37150 Chenonceaux, Francia.

http://www.chenonceau.com

3. Castillo de Chambord

 

He dejado el Dominio Nacional de Chambord al final del recorrido y no por ser el menos importante, de hecho, este castillo es el más emblemático del Valle del Loira. A lo largo de este artículo he mencionado en repetidas ocasiones a Francisco I, es un nombre que no podremos olvidar después de nuestra visita por el Valle, ya que este rey constructor prendado por las artes y la arquitectura, fue el artífice de este palacio, donde encontramos la máxima representación del Renacimiento. Esta obra daría vida al poderío de la corona francesa, que asombraría a cada uno de sus visitantes por su belleza y su imponente arquitectura.

Esta joya fue construida en las zonas pantanosas de Sologne. El rey soñaba con un palacio dedicado a la cacería y qué mejor lugar que Chambord para ello, dotado de una exquisita flora y fauna. Entre los ejemplares que más atraían al rey eran los ciervos y los jabalíes, especies que encontraba en abundancia en esta zona. Hoy día podemos hacer un recorrido en vehículos 4×4 para admirar estas especies en su hábitat natural, incluso escuchar el bramido del rey del Bosque en su periodo reproductivo (mediados de septiembre a mediados de octubre). Esta es una de las múltiples atracciones al aire libre que nos ofrece Chambord.

 

ciervo chambord

El ciervo, rey del bosque en Chambord

 

 

Al interior del castillo podemos observar solo alguno de los 40 aposentos amueblados, ya que este castillo nunca fue utilizado como residencia oficial, incluso, el rey Francisco I solo lo visitó algunas semanas antes de su muerte. Chambord era un territorio sumamente alejado de la civilización, por este motivo el traslado del rey y toda su corte representaba una labor titánica de logística, ya que cada visita implicaba el traslado desde París de todo el mobiliario del rey y su corte entera; pinturas, tapices, baúles repletos de ropa, libros, artículos de decoración, etcétera.

 

castillo chambord

Aposentos de Chambord

 

 

Hasta el día de hoy, la identidad del arquitecto de esta majestuosa obra es desconocida, se sabe que está inspirado en las ideas del propio Leonardo da Vinci, del cual se cuenta con los bocetos de la famosa escalera formada por dos hélices que se enlazan una por encima de la otra, nunca cruzando su camino, es decir, dos personas pueden subir al mismo tiempo y nunca cruzarse entre sí, hasta llegar a la terraza del castillo; aquí podremos admirar las cúpulas, campanarios y el cimborrio que se alza a 32 metros de altura, muchos de ellos culminando con la flor de lis, símbolo de la monarquía francesa.

 

dominio nacional de chambord

Dominio Nacional de Chambord

 

A esta altura se obtiene la mejor vista del Dominio Nacional de Chambord, que cuenta con una superficie de 5 440 hectáreas, así como de los jardines estilo Francés que fueron inaugurados en 2017, reviviendo la tradición y esplendor de antaño. Estos jardines fueron construidos en época del rey sol Luis XIV, los cuales quedaron abandonados y enterrados bajo una capa de césped; el trabajo de 15 años de investigación arqueológica logró recuperar su antiguo trazado.

500 años de historia, una sobrecogedora experiencia con la naturaleza y la imponente arquitectura de esta joya renacentista son una de las múltiples razones para visitar el Dominio Nacional de Chambord, el cual te llenara de gratas experiencias en cada una de sus diversas actividades intra o extramuros.

 

Horarios: Lu-Do 9:00 a 18:00 hrs (de abril a octubre)

Lu-Do 9:00 a 17:00 hrs (de noviembre a marzo)

Tarifas:   Desde 13€ hasta 18€ p/pers (incluyendo HistoPad)

Dirección: 41250, Chambord, Francia.

http://www.chambord.org/es/

 

 

 

 

 

 

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