del mixtape a la playlist

Del Mixtape a la Playlist en Streaming.

Por @Isaaclaiguana

Para la tan criticada Generación X las tecnologías de la información han representado un reto no solo técnico, pues además de encontrarnos en la necesidad de aprender a desarrollar nuevas habilidades para poder comunicarnos con los dedos, hemos tenido que encontrar la manera de lidiar con la nostalgia de los desechos de los avances tecnológicos y es que tal vez no parece mucho, pero en 20 años pasamos de grabar nuestras canciones favoritas en casetes de cinta magnética a los famosos CD´s quemados y de ahí a organizar elaboradas listas de reproducción en las diferentes plataformas que ofrecen servicios de música en streaming.

Todo lo anterior nos ha generado cajas repletas de casetes y discos compactos tanto originales como mezclados y aparatos para reproducirlos como walkmans, grabadoras y discmans, recuerdos innegables de una época que percibimos equivocadamente como más simple y que en la realidad era mucho más complicada. En aquellos tiempos, hablando de los 90´s, si querías escuchar de 30 a 120 minutos de tu música de forma ininterrumpida y puros hits, debías ir a una tienda especializada para comprar el llamado “casete virgen” es decir, cinta inmaculada sobre la cual ningún ser humano había grabado sonido alguno y que pensándolo bien, el adjetivo “virgen” causaría mucho escándalo en esta nueva sociedad tan pendiente de las etiquetas y descripciones machistas, sexistas y discriminatorias, pero bueno, dejaré ese tema para los expertos (entusiastas) en la materia.

walkman

 

Una vez en casa, había que practicársele una transfusión musical al casete “en blanco” y es aquí donde nuestras habilidades de ingenieros en sonido salían a relucir, ya que sincronizar cada una de las canciones elegidas era un arte que pocos dominábamos (así es, pude haber hecho carrera en la secundaria si hubiera vendido mis mezclas) había que cuidar los tiempos, que no se pisaran las canciones, que cupieran exactamente en cada lado del casete y claro, debías tener una grabadora con doble casetera para realizar la transfusión, presionar las teclas play y REC con la mano izquierda donde se encontraba el paciente y al mismo tiempo, la tecla play con la otra mano en donde se encontraba el donador, no era tarea fácil.

Con la entrada del nuevo siglo llegaron también los softwares especializados en transferencia de música entre usuarios o particulares como el polémico NAPSTER o el virulento ARES, plataformas que te permitían descargar un enorme catálogo de canciones a tu disco duro con solo unos clicks para posteriormente pasarlo a un CD grabable, les decían “quemados” porque los lectores ocupaban un láser que tatuaba las pistas sobre el plástico, lo quemaba. La tecnología había dado un salto terriblemente grande y abrumador para todos nosotros, no entendíamos cómo funcionaba pero estábamos muy contentos con el resultado, discos y discos con interminables horas de música sin interrupciones, ya no había que darle la vuelta y gracias a la digitalización no requerían ya de ese ingeniero en sonido del viejo siglo, ahora debíamos convertirnos en ingenieros en sistemas y lidiar con el error informático que podía arruinarnos las fiestas y nuestra reputación: *no se puede leer el disco*.

reproductor cd

 

El tiempo siguió su curso y dio paso al mp3, un formato de música que compactaba los archivos de audio para poder meter en un CD más de 120 canciones y es que el formato nuevo ocupaba peso o capacidad del disco expresados en MB mientras que el formato normal de audio ocupa minutos y no pasaba de las 15 o 18 canciones aproximadamente por disco, recuerdo haber comprado un CD triple de Led Zeppelin “How the West was won” con 18 canciones en total y 144 minutos de duración, bajo el nuevo formato cabía casi toda la discografía de esta banda en un solo disco.

Y un día, sin darnos cuenta y como caído del cielo llegó el iPod, un dispositivo electrónico que te permitía guardar toda la música descargada y transportarla en la bolsa de los jeans, ahora sí, el futuro nos había alcanzado, ahora sí las cosas eran mucho más simples y ya sabíamos usar una computadora (por lo menos para meterle rolas al iPod). La rapidez de los procesos dependía de la velocidad del proveedor de servicios de internet y la capacidad de almacenamiento dependía de cuánto estabas dispuesto a pagar por uno de esos aparatitos que a la postre se convertiría en el invento más popular de la primera década del nuevo siglo. Pasaron los años y la tecnología no absorbía al iPod, lo mejoraba, seis generaciones de su versión clásica (2001-2007), otras seis de su versión touch (2007-2015) pasando por versiones mini y nano, se bañaba en las aguas de la eternidad pero, como siempre pasa, la tecnología y el tiempo lo redujeron a una app que solo se puede encontrar en los productos de Apple, la vida es cruel no importa si eres humano, animal o gadget.

ipod

Así pues, llegamos a la era moderna en donde genios, auténticos genios, desarrollaron las llamadas plataformas de música en streaming. Ahora sí, se los juro, las cosas son mucho más simples, solo se necesita tener tiempo para poder buscar y armar listas interminables de música ¡o ya ni eso! los algoritmos de estas plataformas ya te arman listas basadas en tus gustos y si pagas un dinerito equivalente a lo que costaba más o menos un CD grabado original, tienes acceso a más de 30 millones de canciones en el caso de Spotify y 40 millones en el caso de Apple Music y Google Play Music, sin cortes.

playlist

Para los amantes de la música esto ha significado el paraíso auditivo que tanto soñamos cuando encendíamos la radio buscando afanosamente rock, guitarras estridentes y melódicas o power balads para pensar en la niña de nuestros desvelos. Hoy solo tecleamos “música para enamorados”, “música de los 90´s” o “indie rock” y se desplegarán ante nuestros ojos listas y canciones que asemejarían en concurrencia a la de un cielo estrellado en una noche de octubre. Pero ¿y la nostalgia de esas cajas de desechos plásticos musicales? ¿Qué hago con mis CD´s y casetes originales? las cajitas donde venían las letras, el arte de las portadas que hizo famosas a muchas bandas, quién no recuerda las míticas portadas de los discos de los Beatles, de Pink Floyd ¡arte! Puedo decir que mientras más avanza la tecnología es más fácil escuchar música y más difícil deshacernos de los recuerdos.

 

Un comentario en “Del Mixtape a la Playlist en Streaming.

  1. diego jimenez dijo:

    Mi buen Isaac acabas de hacer un momento muy agradable en mi, ya que todo la historia de tecnología que acabo de leer en tu articulo me veo reflejado en ella ………………………cuando hablas de la dificultad de grabar un cassette y hacer que la canción terminara con la misma cinta magnética del lado A….. VAYA DIFICULTAD!!!!! , era de expertos de la NASA poder lograr eso!. Provocaste renaciera el recuerdo de mi WALCKMAN, vaya logro que mi hermano y yo hicimos en mi papa para que nos lo regalára…..
    ya ni hablar de los discos de acetatos que tengo guardados con sus portadas que me traen tan buenos recuerdos….

    Excelente articulo!

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