Crónica de una Muerte Anunciada: Literatura vs Best Seller

Por Jessica Barba

Gabriel García Márquez nos presenta, como de costumbre, un texto sumamente pulido, bien estructurado y lleno de imágenes sensoriales que permiten vivir —y hasta oler— en carne propia lo que sucede en el texto. Uno siente el asesinato de Santiago Nasar como si pasara ahí en la esquina; el olor de la sangre y de las tripas salidas le llega al lector hasta el sillón donde lee. Salpica también de realismo mágico (difuminando las fronteras entre la realidad y la ficción) esta obra narrada a modo de crónica con tintes de novela detectivesca con lo cual logra, desde el título, atrapar a sus lectores.

Con Crónica de una muerte anunciada, García Márquez pone por evidencia que una buena literatura no está contrapuesta con la venta de libros ni con la lectura ávida e interesada. Se estima que la primera edición en 1981 rondó el millón y medio de ejemplares y que hasta el día de hoy se han vendido aproximadamente 50 millones de la versión castellana. “García Márquez fue capaz de superar el abismo entre la sociedad y la crítica literaria (Rohner y Durisch, s.f.)”. Parte de este éxito probablemente se debe, en cierta medida, a elementos de forma. Como por ejemplo el título y la gran curiosidad que despierta desde antes de haber leído la primera línea, la manera de estructurar la novela como una crónica periodística, la polifonía de voces, la aparente similitud con la novela policiaca, el manejo del suspenso constante y el continuo avivamiento de la curiosidad del lector, entre otros.

crónica de una muerte anunciada

La novela está basada en el asesinato en Sucre de Cayetano Gentile Chimento, amigo de García Márquez, el lunes 22 de enero de 1951 por dos hombres. La razón de los asesinos: que el honor de su hermana, casada el sábado anterior, se había mancillado. Crónica de una muerte anunciada se edita 30 años después de los hechos, una vez que Márquez siente que el caso se había clausurado.

Un elemento característico y único de la obra es el narrador cuyo nombre jamás conocemos, aunque inferimos que es el mismo García Márquez jugando tanto de autor como de personaje anónimo. Este personaje narrador era tanto amigo del asesinado como originario del pueblo en donde toman lugar los hechos. Por lo que, al haber estado presente en los hechos, toma entonces carácter de testigo parcial y también de historiador o periodista al recopilar todos los testimoniales y acomodarlos en la Crónica. Esta elección dota a la narrativa de verosimilitud pues al lector se le hace creer que el narrador está buscando la reconstrucción veraz de los hechos dentro del contexto de la historia.

Otro elemento particular de Crónica es la habilidad del narrador de moverse a su gusto en la novela, por los recuerdos y los hechos; esta libertad le da al relato una plasticidad interesante. Parece que nos enteramos de todos los puntos de vista gracias a la amplía polifonía de voces que componen la obra. Hay cerca de cien personajes en la novela, de los cuales casi todos son representados con su propia voz y su propia visión de los hechos. “Lo que hallamos son múltiples narradores en primera persona orquestados por el narrador principal (…) De ese modo, la polifonía traza una especie de retrato del ambiente y de las actitudes del pueblo (Rohner y Durisch, s.f.)”.

crónica de una muerte anunciada

La moral, como tema, juega un papel protagónico en Crónica. Márquez explora la doble moral colectiva y cultural del pueblo según la cual hay que restaurar el honor mediante la venganza. Este pequeño pueblo funge como microcosmos de nuestro planeta y de muchas sociedades donde las costumbres van, a veces, por arriba de leyes éticas y morales; y donde aún los crímenes más atroces terminan absueltos. Hasta el cura considera que los hermanos Vicario han actuado correctamente al probar su hombría, recuperado su dignidad y el honor de su familia. Márquez propone una crítica social contundente a las costumbres latinoamericanas en torno a las consecuencias de la inmoralidad sexual y lleva al lector a un estado de indignación y deseo de un cambio.

Una gran ironía de la obra es que jamás se llega a una verdad definitiva; y aunque tal vez eso se deba en cierta medida a la polifonía de voces (o acaso a que no existe la manera de comprobar una verdad absoluta), resulta que al término de la novela no queda resuelto el misterio de si Santiago Nasar era o no culpable de lo que se le acusaba. La angustia para el lector radica en que nadie le avisa que lo van a matar. Unos piensan que los hermanos Vicario no se atreverán, otros creen que es un chisme de borrachos, pero algunos otros, y es en donde entra el tema de la doble moral colectiva, creen que efectivamente son disputas por temas de honor y prefieren quedarse al margen que prevenir el delito.

crónica de una muerte anunciada

La obra es sumamente rica y profunda. Aunque se presenta como una lectura ligera y amigable para muchos lectores, no se trata de una literatura simplista o sencilla, al contrario, tiene una polifonía interesante y una complejidad en la estructura narrativa (además de muchos otros elementos) que elevan la obra a un plano literario. Crónica de una muerte anunciada es sin duda una novela que trata una infinidad de temas y de cuestiones sociales de manera tan puntual que entendemos hasta las razones detrás de las acciones. La obra no solo nos narra hechos, sino que nos adentra a sentimientos reprimidos, costumbres enraizadas y creencias de los personajes. Sin duda, Crónica se ha vuelto una de mis novelas preferidas por el manejo de temas sociales, la orquesta de voces y ese constante ir y venir tan mágico entre la realidad y la ficción.

 

Trabajos citados:

Rohner, M. Y Durisch, C. Crónica de una muerte anunciada o el bestseller de calidad literaria. Universität Bern (sin fecha)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *