clásicos de la la literatura

5 tips para reconocer un clásico de la literatura

Por Jessica Barba Zúñiga

Regularmente en clase, cuando vamos a iniciar la lectura de determinado texto o autor, les platico un poco sobre la importancia de los mismos a mis alumnos; una pregunta que frecuentemente me hacen es por qué determinada obra y/o autor es considerado dentro de los “grandes”. En ocasiones los literatos estamos obsesionados con cierto autor u obra pero para todos los demás es una simple novela, y hasta de una trama en ocasiones extraña o absurda, entonces la obra o autor se vuelve poco apreciado por la gente que no es profesional en el tema.

Muchas veces los literatos tendemos a decir frases como “este libro es un clásico” o “este autor fue (o es) sumamente prominente”, pero no explicamos qué quiere decir eso. Además si la obra en cuestión no le gustó al lector en particular queda la incógnita todavía más fuerte. Pero saben, es una duda sumamente válida y que me encanta que la pregunten en clase porque no tiene una respuesta completamente delimitada ni aún por los mismos literatos.

clásicos de la literatura

Constantemente tenemos nuevas obras que se añaden entre las grandes o autores contemporáneos que ya pintan para volverse icónicos. Sin afán de un estudio exhaustivo sino una guía práctica, te comparto  5 tips que te ayudarán a entender por qué determinada obra o autor es considerado “grande”, “clásico”, “icónico” y cualquier otra frase que le hayas escuchado en algún momento a tu maestro de literatura.

  1. Por su antigüedad y número de adaptaciones. Autores como Shakespeare, por ejemplo, que sus obras han sido objeto de muchas adaptaciones al cine, teatro y televisión son conocidos popularmente como “clásicos”. Estas obras regularmente tratan temas inherentes a la naturaleza humana (amor prohibido, deseo de venganza, codicia, entre otros) y por lo tanto no pasan de moda. En cualquier época podremos encontrar lectores que se identifiquen con las obras y las relacionen con su día a día.

shakespeare

 

2. Por su originalidad literaria en relación a su contexto. Obras que innovan formas de expresar, influenciando de tal grado el ámbito de las letras que su innovación después recibe un nombre y se crean más obras del mismo estilo literario. Podemos, por nombrar a unos pocos a Gabriel García Márquez con su realismo mágico, a Alejo Carpentier con lo real maravilloso, a Mary Shelley con los inicios de la novela de ciencia ficción y a Edgar Allan Poe como el precursor de la novela de terror. Ellos, entre muchos otros autores, que con sus obras pioneras han marcado inicio de corrientes o estilos literarios son considerados dentro de los grandes.

 

edgar alan poe

 

3. Porque sus obras se vuelven tan importantes que el nombre o el apellido del autor se convierte en término. Tal es el caso del autor de la famosísima obra La metamorfosis, Franz Kafka, con la iniciación del absurdo en la literatura que influyó de tal grado el mundo literario que se creó entre los estudiosos el término “kafkiano”. Sucede lo mismo con autores no propiamente literarios como Karl Marx, que se inmortaliza en el término “marxismo” o Freud, con “freudiano”, entre muchos otros pensadores y escritores.

 

la metamorfosis kafka

4. Porque son las primeras obras en salirse de lo común o usual en su época. Obras que denuncian por primera vez o desde un nuevo ángulo cierto tema pasan a la historia como icónicas. Tenemos, por ejemplo, en el rubro de la literatura de denuncia social a Henrik Ibsen con su obra de teatro Casa de muñecas que devela y critica desde 1879 las convenciones matrimoniales del siglo XIX y es considerada por muchos como la primera obra teatral feminista.

5. Y finalmente, aunque no menos importante, por la capacidad del autor para tratar determinada historia utilizando los recursos literarios (símbolos, tono, metáforas, personajes, espacios, ambientes…) de la manera adecuada y precisa para su obra. Hay algunas novelas que tienen una muy buena premisa y una idea original, sin embargo, no han sido bien plasmadas en el lenguaje literario y su potencial no se alcanza. Son obras que se quedan con buena forma pero sin fondo. Algo así como un pastel hermosamente decorado, pero que su sabor no es tan agradable. En cambio, hay autores que utilizan los recursos justos que su historia requiere y así crean un paquete completo. En la poética es más sencillo apreciarlo en autores como Pablo Neruda, Walt Witman, Robert Frost y Juan José Tablada. Poesías que comparten una forma y un fondo bellamente elaboradas que hacen de la lectura una experiencia sumamente agradable.

poesia

 

Bien, como podemos ver hay muchas cuestiones que determinan el valor literario de determinada obra en relación a otras. Claro está que el filtro no es “si me gustó o no”, y si bien eso es importante, podemos educar nuestro gusto para aprender a escoger mejor las obras que leamos y seleccionar, como en la gastronomía, cosas de mejor calidad que tengan tanto forma como fondo.

Feliz lectura y hasta la próxima.

 

el príncipe de maquiavelo

Las 10 máximas de “El Príncipe” de Maquiavelo

Por Jessica Castro Martínez

Nicolás Maquiavelo expone de manera magistral la oscuridad de la naturaleza del ser humano en su libro: El Príncipe, dedicado a Lorenzo II de Médici (erróneamente confundido con su abuelo Lorenzo de Médici “el magnífico”). Esta obra fue escrita durante su periodo de encarcelamiento en San Casciano en 1513, acusado de conspirar contra la familia Médici.

A pesar de ser un escritor extremadamente fecundo, El Príncipe es una de sus obras más reconocidas y por la cual nace el adjetivo maquiavélico.

nicolás maquiavelo

Te invitamos a este recorrido a través de sus frases más representativas:

Los que solo por la suerte se convierten en príncipes poco esfuerzo necesitan para llegar a serlo, pero no se mantienen sino con muchísimo.

 Por que las ofensas deben inferirse de una sola vez para que, durando menos, hieran menos; mientras que los beneficios deben proporcionarse poco a poco, a fin de que se saboreen mejor.

El que llega al principado con la ayuda de los nobles se mantiene con más dificultad que el que ha llegado mediante la ayuda del pueblo, por que ellos que lo rodean se consideran sus iguales, y en tal caso se le hace difícil mandarlos y manejarlos como quisiera.

 

el príncipe de maquiavelo

 

Un príncipe hábil debe hallar una manera por la cual sus ciudadanos siempre y en toda ocasión tengan necesidad del estado y de él. Y así le serán siempre fieles.

 

 Un hombre que en todas partes quiera hacer profesión de bueno es inevitable que se pierda entre tantos que no lo son.

 

 A veces, lo que parece virtud es causa de ruina, y lo que parece vicio solo acaba por traer el bienestar y la seguridad.

el príncipe de maquiavelo

 

El amor es un vínculo de gratitud que los hombres, perversos por naturaleza, rompen cada vez que pueden beneficiarse; pero el temor es el miedo al castigo que no se pierde nunca.

 

 Los hombres son tan simples y de tal manera obedecen a las necesidades del momento, que aquel que engaña encontrará siempre quien se deje engañar.

 

 Las amistades que se adquieren con el dinero y no con la altura y nobleza del alma son amistades merecidas, pero de las cuales no se dispone, y llegada la oportunidad no se las puede utilizar.

 

 Conviene que el príncipe se trasforme en zorro y en león, porque el león no sabe protegerse de las trampas ni el zorro protegerse de los lobos. Hay, pues, que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos.

rey de la selva

 

Sin duda, estas frases aplican no solo a la vida política y en particular de aquella época. Estas ideas son vigentes y aplicables a nuestros tiempos, en estos días donde los dirigentes de las naciones más poderosas del mundo parecen haber salido de un cuento de terror, entendemos los conceptos básicos que planteaba Maquiavelo en su obra. En esta era donde la información abunda pero el sentido común parece escasear…

 

literatura erotica

Las escenas más estremecedoras de la literatura erótica

Por Jessica Castro Martínez

Porque la literatura erótica va más allá de “50 sombras de Grey”, te presentamos una recopilación de las escenas más estremecedoras de los clásicos de la literatura erótica, un género que ha tomado relevancia en los últimos años pero que sin duda tiene grandes obras que no son tan conocidas como el fenómeno de la escritora E.L. James.

Si estás en búsqueda de algo más que romance te recomiendo que te acerques a la obra de los diferentes autores que a continuación citamos; la aspereza, arrebato y vehemencia caracterizan los siguientes relatos, que en más de un caso te dejarán prendado.

BRAMA

David Miklos

“Lo mío no era la elocuencia.

Yo, Béla, era un hombre de acción.

Un ser imperativo, yo.

Para muchos, y sobre todo si le hacen caso a András, yo no era más que una bestia, un bruto, uno de esos hombres que toman lo que quieren sin preguntar a quién le pertenece. (…)

 (…)Milena es prueba de ello.

Nada, ni siquiera la palabra de András, podía evitar que acabara conmigo, en mi lecho, sumisa ante mi brutalidad, convertida en mi esposa y no en la suya.

La vi y la supe mía.

Pronto la tuve.

Tuve su cuerpo, la penetré y la olí y lo supe con aún más certeza.”

literatura erótica 

 

HISTORIA DE O

Pauline Réague

 

“Ella retiró sus manos y se apoyó en el respaldo del sofá. Sus senos eran muy abultados para su talle tan fino (…) ¿Por qué sir Stephen no acercaba a ella su boca, por qué no ponía la mano en los pezones que él había deseado ver erguirse y que ella sentía estremecerse? (…)

 ¿Por qué no la tomaba, aunque fuera para herirla? O se odiaba a sí misma por aquel deseo y odiaba a sir Stephen por su forma de dominarse. Ella quería que él la amara, esta es la verdad; que estuviera impaciente por tocar sus labios y penetrar en su cuerpo, que la maltratara incluso, pero que, en su presencia, no fuera capaz de conservar la calma ni de dominar el deseo.”

 literatura erótica

 

LAS EDADES DE LULÚ

Almudena Grandes

“(…) después, en un movimiento tan bien sincronizado como si lo hubiera ensayado muchas veces, me metió la mano izquierda entre los muslos y la lengua en la boca y yo abrí las piernas y abrí la boca y traté de responderle como podía, como sabía, que no era muy bien.

—Estás empapada…

(…) Su lengua estaba caliente, y olía a ginebra. Me lamió toda la cara, la barbilla, la garganta y el cuello,(…) Yo sentía calor, sentía que mi sexo se hinchaba cada vez más, era como si se cerrara solo, de su propia hinchazón, y se ponía rojo, cada vez más rojo, (…) mi sexo engordaba ante algo que no era placer, nada que ver con el placer fácil, el viejo placer doméstico, esto no se parecía a ese placer, era más bien una sensación enervante, insoportable, nueva, incluso molesta, a la que sin embargo no era posible renunciar.”

las edades de lulú

 

JULIETA

Marqués de Sade

 

“—Cierra la puerta, pequeña —dijo la madre Delbéne dulcemente (…)

Desde el primer día que entraste a este convento he deseado tratarte íntimamente, querida niña (…)

 Al momento que desabrochaba ágilmente mi vestido, la bella abadesa acercó sus labios a los míos y me besó dulcemente. Luego, ya que la ropa hubo caído al suelo, me abrazó, y sus besos tomaron un carácter mucho más febril. (…)

 Eufrosina y yo nos abrazábamos y nos besábamos, utilizando la técnica recién aprendida de la madre Delbéne. La espléndida abadesa suspiró con deleite y se dejó caer sobre nosotras; su lengua caliente y húmeda se abrió paso por la parte interior de mis muslos; después cambió un poco de posición para dejar que Eufrosina hiciera lo mismo con ella, y yo, sometiéndome gozosamente al magnífico encanto de todo eso, agarré a la hermosa Eufrosina por las caderas y metí mi cabeza entre sus piernas, completando el terceto.”

 

marqués de sade

 

LA HISTORIA DEL OJO

Georges Bataille

“Hacia calor. Simone colocó el plato en un pequeño banco, se instaló ante mí y, sin desviar los ojos de los míos, se sentó mojando el trasero en la leche. Me quedé algún tiempo inmóvil, temblando, con la sangre en la cabeza, mientras ella observaba mi verga dilatando en el pantalón. Me acosté a sus pies. Ella ya no se movía; por primera vez vi su «carne rosa y negra» bañada en leche blanca. Permanecimos largo tiempo inmóviles, tan ruborizados el uno como la otra.

 Ella se levantó bruscamente: la leche resbaló por sus muslos hasta las medias. De pie por encima de mi cabeza, se secó con un pañuelo, poniendo un pie sobre el pequeño banco. Yo me frotaba la verga, agitándome en el suelo. Gozamos al mismo tiempo, sin habernos tocado el uno al otro.”

 

EL AMANTE

Marguerite Duras

“Me habla, dice que enseguida supo, ya desde la travesía del barco, que yo sería así después de mi primer amante, que amaría el amor, dice que ya sabía que le engañaría y que también engañaría a todos los hombres con los que estaría (…)

 Me siento feliz con todo lo que me vaticina y se lo digo. Se vuelve brutal, su sentimiento es desesperado, se arroja encima de mí, come los pechos infantiles, grita, insulta. Cierro los ojos a un placer tan intenso. Pienso: lo tiene por costumbre, eso es lo que hace en la vida, el amor, solo eso. Las manos son expertas, maravillosas, perfectas (…) Me trata de puta, de cochina, me dice que soy su único amor, y eso es lo que debe decir. Y eso es lo que se dice cuando se deja hacer lo que se dice, cuando se hace al cuerpo y buscar y encontrar y tomar lo que él quiere, y todo es bueno, no hay desperdicios, los desperdicios se recubren, todo es arrastrado por el torrente, por la fuerza del deseo.”

el amante

 

LOLITA

Vladimir Nabokov

“ (…) Después le acaricié el pelo y nos besamos suavemente. Su beso, para mi delirante confusión, tenía algunos cómicos refinamientos, así como una temblorosa excitación y unos penetrantes movimientos con la punta de la lengua, que me hicieron concluir que eran fruto de las enseñanzas recibidas de una pequeña lesbiana a edad bastante temprana (…)

 Pero no he de abrumar a mis cultos lectores con el informe detallado del desparpajo de Lolita en materia sexual. Básteme decir que no percibí ni pizca de modestia en aquella hermosa joven, muy poco formada, a la que la moderna coeducación, las costumbres juveniles, las sandeces de la «vida de campamento» y la inanidad general de la manera de vivir contemporánea habían corrompido de modo profundo e irrevocable (…)

  La pequeña Lo zarandeó mi pobre fuente de la vida con energía y de la manera más prosaica, igual que si hubiera sido un adminículo inanimado desconectado por completo de mi ser. Aunque estaba muy deseosa de impresionarme con el mundo de los adolescentes más osados sexualmente, no estaba preparada para ciertas discrepancias entre la fuente de la vida de un chaval y la mía. Solo el orgullo le impidió batirse en retirada, pues, dado lo extraño de mi situación, fingí una total estupidez y la dejé obrar a su antojo… Bueno, al menos, mientras me fue posible.”

Lolita

 

 

 

Crónica de una Muerte Anunciada: Literatura vs Best Seller

Por Jessica Barba

Gabriel García Márquez nos presenta, como de costumbre, un texto sumamente pulido, bien estructurado y lleno de imágenes sensoriales que permiten vivir —y hasta oler— en carne propia lo que sucede en el texto. Uno siente el asesinato de Santiago Nasar como si pasara ahí en la esquina; el olor de la sangre y de las tripas salidas le llega al lector hasta el sillón donde lee. Salpica también de realismo mágico (difuminando las fronteras entre la realidad y la ficción) esta obra narrada a modo de crónica con tintes de novela detectivesca con lo cual logra, desde el título, atrapar a sus lectores.

Con Crónica de una muerte anunciada, García Márquez pone por evidencia que una buena literatura no está contrapuesta con la venta de libros ni con la lectura ávida e interesada. Se estima que la primera edición en 1981 rondó el millón y medio de ejemplares y que hasta el día de hoy se han vendido aproximadamente 50 millones de la versión castellana. “García Márquez fue capaz de superar el abismo entre la sociedad y la crítica literaria (Rohner y Durisch, s.f.)”. Parte de este éxito probablemente se debe, en cierta medida, a elementos de forma. Como por ejemplo el título y la gran curiosidad que despierta desde antes de haber leído la primera línea, la manera de estructurar la novela como una crónica periodística, la polifonía de voces, la aparente similitud con la novela policiaca, el manejo del suspenso constante y el continuo avivamiento de la curiosidad del lector, entre otros.

crónica de una muerte anunciada

La novela está basada en el asesinato en Sucre de Cayetano Gentile Chimento, amigo de García Márquez, el lunes 22 de enero de 1951 por dos hombres. La razón de los asesinos: que el honor de su hermana, casada el sábado anterior, se había mancillado. Crónica de una muerte anunciada se edita 30 años después de los hechos, una vez que Márquez siente que el caso se había clausurado.

Un elemento característico y único de la obra es el narrador cuyo nombre jamás conocemos, aunque inferimos que es el mismo García Márquez jugando tanto de autor como de personaje anónimo. Este personaje narrador era tanto amigo del asesinado como originario del pueblo en donde toman lugar los hechos. Por lo que, al haber estado presente en los hechos, toma entonces carácter de testigo parcial y también de historiador o periodista al recopilar todos los testimoniales y acomodarlos en la Crónica. Esta elección dota a la narrativa de verosimilitud pues al lector se le hace creer que el narrador está buscando la reconstrucción veraz de los hechos dentro del contexto de la historia.

Otro elemento particular de Crónica es la habilidad del narrador de moverse a su gusto en la novela, por los recuerdos y los hechos; esta libertad le da al relato una plasticidad interesante. Parece que nos enteramos de todos los puntos de vista gracias a la amplía polifonía de voces que componen la obra. Hay cerca de cien personajes en la novela, de los cuales casi todos son representados con su propia voz y su propia visión de los hechos. “Lo que hallamos son múltiples narradores en primera persona orquestados por el narrador principal (…) De ese modo, la polifonía traza una especie de retrato del ambiente y de las actitudes del pueblo (Rohner y Durisch, s.f.)”.

crónica de una muerte anunciada

La moral, como tema, juega un papel protagónico en Crónica. Márquez explora la doble moral colectiva y cultural del pueblo según la cual hay que restaurar el honor mediante la venganza. Este pequeño pueblo funge como microcosmos de nuestro planeta y de muchas sociedades donde las costumbres van, a veces, por arriba de leyes éticas y morales; y donde aún los crímenes más atroces terminan absueltos. Hasta el cura considera que los hermanos Vicario han actuado correctamente al probar su hombría, recuperado su dignidad y el honor de su familia. Márquez propone una crítica social contundente a las costumbres latinoamericanas en torno a las consecuencias de la inmoralidad sexual y lleva al lector a un estado de indignación y deseo de un cambio.

Una gran ironía de la obra es que jamás se llega a una verdad definitiva; y aunque tal vez eso se deba en cierta medida a la polifonía de voces (o acaso a que no existe la manera de comprobar una verdad absoluta), resulta que al término de la novela no queda resuelto el misterio de si Santiago Nasar era o no culpable de lo que se le acusaba. La angustia para el lector radica en que nadie le avisa que lo van a matar. Unos piensan que los hermanos Vicario no se atreverán, otros creen que es un chisme de borrachos, pero algunos otros, y es en donde entra el tema de la doble moral colectiva, creen que efectivamente son disputas por temas de honor y prefieren quedarse al margen que prevenir el delito.

crónica de una muerte anunciada

La obra es sumamente rica y profunda. Aunque se presenta como una lectura ligera y amigable para muchos lectores, no se trata de una literatura simplista o sencilla, al contrario, tiene una polifonía interesante y una complejidad en la estructura narrativa (además de muchos otros elementos) que elevan la obra a un plano literario. Crónica de una muerte anunciada es sin duda una novela que trata una infinidad de temas y de cuestiones sociales de manera tan puntual que entendemos hasta las razones detrás de las acciones. La obra no solo nos narra hechos, sino que nos adentra a sentimientos reprimidos, costumbres enraizadas y creencias de los personajes. Sin duda, Crónica se ha vuelto una de mis novelas preferidas por el manejo de temas sociales, la orquesta de voces y ese constante ir y venir tan mágico entre la realidad y la ficción.

 

Trabajos citados:

Rohner, M. Y Durisch, C. Crónica de una muerte anunciada o el bestseller de calidad literaria. Universität Bern (sin fecha)

George Orwell y su Rebelión en la Granja

Por Jessica Castro Martínez

Photo by Annie Spratt

una sátira polÍtica que hace eco hasta nuestros días

Rebelión en la Granja fue mi primer contacto con la Literatura, estaba en la primaria cuando “tuve” que leer este libro, y puntualizo: tuve, porque hasta ese momento no había descubierto lo fascinante que es el mundo de la lectura. Fue en esa granja donde proyecté mi imaginación hasta lugares que no sabía que podía ilustrar en mi mente.

Una lectura profunda y llena de significado, con una sugestiva atemporalidad que la convierte en una novela de referencia en cualquier época y por supuesto en cualquier latitud.

Orwel, un escritor profundamente comprometido con sus ideales sociales y políticos. En esta obra nos relata las vicisitudes de un grupo de animales que habitan en la Granja Manor, sus esfuerzos por liberarse de la tiranía del humano hasta convertirse en una sociedad animal, donde la camaradería y el trabajo por el bien común eran sus principales preceptos.

El sarcasmo y la ironía mordaz son elementos fundamentales que el autor domina y aplica de manera magistral, envolviéndonos en una lectura que nos tiene al borde del asiento de principio a fin.

Un sin número de reflexiones vienen a mi mente al finalizar esta historia que denuncia la avaricia, el ansia de poder que convierte a los individuos y en este caso, a los animales en tiranos que son incapaces de saciar su sed de poder, olvidando los ideales que defendían de inicio.

Adoctrinamiento, propaganda, racismo y nacionalismo: elementos y sentimientos que predominaban en aquella época (Europa 1945), al parecer aún son factores comunes de la sociedad actual.